
Sandboard y MagiaLa tierra está manchada de sombra y de sol, como la piel de un felino o el pellejo de la serpiente. Detrás de los árboles se esconden las sombras y a veces espíritus que te miran pasar. Si te quedas parado por un momento y detienes la respiración, podrás escuchar el murmullo acuático de las conversaciones de los antiguos, cuyas almas todavía vagan entre las huacas. Aquí nos hemos hecho hombres, aquí están nuestras huellas cubiertas por el tiempo, entre las espinas y los nidos caídos.
Los alacranes son los pequeños trabajos de orfebrería del bosque. No les hagas daño si te amenazan con sus cuerpos blindados y sus púas enhiestas. Son generaciones de guerreros adolescentes a quienes la ira convirtió en tenaces artrópodos en busca de venganza. Cobíjate debajo de la bóveda boscosa, envuélvete con la arena tibia y déjate cubrir por la vellosidad leñosa del desierto, es bueno sentirse una pulga en el pelaje de un animal sagrado.
Los ídolos de oro están enterrados en la arena y no tienen un lugar exacto. Pero algún día se dejarán descubrir, como la luna entre la niebla. Entonces esas diademas serán para tu cabeza.
El bosque es un templo más grande y poderoso que la iglesia de los que adoran la Cruz. Cuando te quedes a dormir aquí, no tengas miedo si alguien te sopla en la frente. En su lenguaje de añoranzas, los muertos quieren que les brindes una explicación. Abraza a esas almas quebradizas como el santo que abraza al enfermo y diles que eres su hijo.
Ellos te regalarán una brisa y la alegría de las aves.
He distinguido como pepitas de rubí la sangre de la chilala en el polvo, luego de que la piedra despedida por la honda hiciera estallar su diminuta cabeza. También he visto al colibrí caer al suelo como un algodón de turquesa, muerto por el hondazo. He visto esas criaturas, frágiles como hadas, con los ojos cosidos por la muerte, las he recogido y he sentido su diminuto calor contra mis labios. Cuántos millones de años tejieron estos cuerpos inertes que hace un minuto revoloteaban sin cuidado. Y he sentido la furia contra mí mismo, mientras el bosque mudo me acusaba. Son culpas que llevo en el alma, que me salan el sabor azucarado de la gorda huaba y me agusanan el corazón. Estas aves eran para mí y yo las he matado. Ya son las seis y los árboles están echándolas de menos.
Con los ojos tibios de lágrimas, me he quedado dormido sobre una tumba sin nombre. Mientras dormía, los brazos del gentil me han abrazado y me han estrechado contra su pecho de huesos. Durante un tiempo he visto con sus ojos a través de la noche y los años. Sé de la tragedia de los zorros que escarban madrigueras para sus cahorros y de los hurones que transportan papayas a sus escondites, también sé del miedo de las corales y las boas, y del piar de los pichones que llevan dos días esperando a su madre. He visto al último venado descuartizado por los gallinazos, y vi los límites del algarrobal, en otros países, vi una nación de seres verdes y he visto también que no debemos existir en vano.


3 comentarios:
las almas moches vagan cuidando el sueño eterno del bosque. alelados los exploaradores-incautos-al sentir la presencia poderosa, telurica, del tiempo encerrado en esta dimención quisieran echar a correr. padre algarrobo, hermana sombra, madre luna cobijanos en tu añorado presente eterno. los animales lo entienden. los humanos de ahora,no. qechcan dócil como ramas que se columpian al compas del tiempo.
LUCIEN CHIRRE: LA BELLEZA EL ALMA ES LA HEMOSURA REFLEJADA EN LOS BOSQUES CON LA CREACION DIVINA DE DIOS TODOPODEROSO Y OTRAS CON AYUDA DEL HOMBRE Y LA MUJER QUE DIA A DIA DEJARON SUS TRABAJOS HEREDADOS DESDE SUS ANTEPASADOS.
BELLO TE FELICITO PRONTO HABRA QUE CONOCER AL BOSQUE DEL CAÑONCITO.
felcitacion alos muchacho de esta pagina un gran logro para mantener a cañoncillo vivo y en ojos mdel mundo a cesar sanchez por enetregar su vida a la reseva a fomenbtar el ecoturismo y los deportes de aventura apoyo pues de la empres aprivada y del estado felicidades muchachos atte juan carlos piedra lima peru
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